La Boda Real de Mónaco

Por: Patricia Olivares - julio 5, 2011 | Blog

Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock por fin se han dado el “sí quiero”, primero en una ceremonia civil y después en una religiosa. El Principado se vistió de gala ante una celebración que sus habitantes llevan mucho tiempo esperando.


Tras cinco años de relación y muchos rumores que siempre les han rodeado, la pareja por fin se casó el viernes 1 de julio. Ese día tuvo lugar la boda civil en la Sala del trono del Palacio de Mónaco oficiada por el Presidente del Consejo de Estado y Ministro de Justicia Philippe Narmino.

A la ceremonia acudieron unos 90 invitados, entre ellos representantes del gobierno, algunos embajadores y por supuesto, las princesas Carolina y Estefanía. La novia eligió un traje chaqueta de falda en color esmeralda de Karl Lagerfeld para Chanel y pelo recogido.

Y llegó el sábado, el gran día en el que se celebraría la boda religiosa en el mismo Palacio de Mónaco. Una ceremonia bonita y sobria en la que quizás faltaron algunas miradas cómplices de los novios o algo más de emotividad en sus besos.

La novia

Charlene llevaba un vestido de su diseñador estrella, Armani con cuello barco, algo ceñido al cuerpo y adornado con 30.000 incrustaciones de pedrería, 40.000 cristales de Swarovski y 20.000 lágrimas de nácar. El velo era de tul de seda y medía 20 metros. Como es habitual en ella, no recargó el look y no se puso ninguna joya.

De peinado eligió un elegante recogido bajo adornado por un tocado de brillantes en forma de ramillete de flores. En cuanto al maquillaje, Charlene ha preferido la naturalidad, perfecta para la luz natural del momento.

Para la celebración posterior a la ceremonia, la sudafricana se decantó también por otro vestido de Armani de corte clásico y elegante.

Los invitados

Como no podía ser de otra manera, acudieron casi todos los representantes de las casas reales europeas (salvo los nuestros) pero también otros como el presidente francés, Nicolas Sarkozy que se llevó muchos aplausos de los ciudadanos del Principado.

Tampoco faltaron algunas celebrities como las modelos Karolina Kurkova y Naomi Campbell, el actor Roger Moore, los diseñadores Cavalli, Armani y Karl Lagerfled o la diseñadora y modelo Inès de la Fressange, entre otros.

Curiosidades

Esta esperada boda ha dado mucho que hablar y no sólo por todo lo que se ha hecho esperar (Alberto de Mónaco tiene 53 años y le ha costado decidirse a dar el gran paso) sino también por los rumores de posible huida de la novia antes del enlace. Los medios de comunicación se hacían eco de esta noticia aunque poco después se desmentía. Y es que los posibles hijos ilegítimos del Príncipe de Mónaco han enturbiado este enlace pero finalmente Charlene no se ha escapado.

Algunos de los pocos momentos emotivos de la boda fueron cuando la princesa Estefanía rompió a llorar al escuchar a su hermano dar el sí quiero tanto en la cereminia civil como en la religiosa. Una actitud muy diferente a la que tuvo su hermana Carolina que reflejaba un semblante distante y serio.

Por su parte la novia también se emocionó y no pudo aguantarse las lágrimas en el momento de entregar su ramo en la Capilla de Santa Devota. Sin embargo, el novio no se mostró muy emocionado y el único gesto cariñoso a su esposa fue una leve caricia.  Aunque no dudamos que los sentimientos los lleve por dentro y no los exprese en pública.

Una boda real sobria y elegante a la que le faltó algo de emoción y romanticismo que si pudimos ver en la anterior celebración matrimonial entre Guillermo de Inglaterra y Kate Middlenton.

 






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